Paso 1
Solicitud y punto de partida
Nos escribes con tu experiencia previa, el tipo de personaje o proyecto que te interesa y el tiempo real que puedes dedicar cada semana. No pedimos portafolio cerrado: nos sirve más saber si vienes del dibujo tradicional, del diseño gráfico o si empiezas desde cero.
Paso 2
Revisión y encaje de taller
Con esa información ubicamos tu perfil dentro del laboratorio de personajes o del taller de ilustración. Si tu objetivo es narrativa gráfica, priorizamos storyboard y color; si es diseño de criaturas, arrancamos por silueta y expresión. La decisión se comenta contigo antes de confirmar.
Paso 3
Acceso al atelier y archivo
Recibes la ruta de trabajo, el calendario de entregas y acceso al archivo de referencias. Ahí conviven bocetos de otros estudiantes, paletas de color y ejercicios resueltos. Es material de consulta, no una plantilla: la idea es que lo uses para comparar decisiones, no para copiar resultados.
Paso 4
Primeros bocetos y devolución
Las dos primeras semanas son de exploración gráfica: manchas, siluetas y estudios de gesto. Cada entrega vuelve con notas escritas sobre proporción, lectura de forma y coherencia expresiva. Si algo no funciona, se dice con claridad y se propone un ajuste concreto.
Paso 5
Proyecto ilustrado y cierre
Hacia el final del ciclo trabajas una pieza propia: una página de cómic, una lámina de personaje o una secuencia corta. El cierre incluye una revisión conjunta y una lista de siguientes pasos para que el proyecto no se quede archivado al terminar el taller.